Exteriores

El entorno de nuestra casa cambia asombrosamente con cada estación. Los campos, los árboles, el aire, las flores, el canto de los pájaros: todo se reinventa siguiendo los ciclos de la naturaleza.

Belians se encuentra en la falda de Encija  y disfruta de un microclima específico. En verano la brisa refresca el ambiente; en otoño es tierra de setas y estallan los colores; en invierno queda resguardada, el sol y la nieve conviven; y en primavera el agua brota por doquier.

 

Muy cerca se encuentran

  • Cingles de Vallcebre: Estamos sobre la ruta dels Cingles (despeñaderos), a 20‘ a pie.
  • Huellas de dinosaurios en Fumanya: a 10‘ en coche.
  • Vías Ferratas: a 5‘ en coche.
  • Pedraforca: hasta el pie, en 15‘ en coche.
  • Encija: a pie hasta la cima en 2 horas.
  • Pistas de esquí: Tuxent-La Vansa a 50‘ en coche. La Molina a 40‘ en coche.

 

Experiencias

  • Contemplar las estrellas: no hay contaminación lumínica.
  • Hacer cabañas: construirlas en el bosque con troncos.
  • Caballos: vivir la experiencia de cuidarlos.
  • Descanso: hacer la siesta bajo el nogal.
  • Hierbas aromáticas: para terapias naturales, crear ambientes…
  • Pájaros: los encontraréis en gran cantidad y variedad.
  • Nieve: es el juego predilecto en invierno.
  • Agua: la fuente y el lavadero son una buena excusa para remojarse.
  • Los árboles frutales: degustar frutos de variedades antiguas.
  • Gastronomía autóctona: Blat de moro del Berguedà, paella de montaña, escudella…